Protégenos, Padre, con tu incansable amor,
para que perseverando en nuestra fidelidad a Cristo resucitado,
lleguemos a nuestra propia glorificación eterna.
Por Jesucristo nuestro Señor.
P : Amén.
¹ø¿ª: ¸ÅÀÏ ¹Ì»ç ÂüÁ¶(Á¤È®ÇÏ°Ô °°À½.)
Copyright ¨Ï 2002 Misioneros católicos coreanos de Latinoamérica.
Todos derechos reservados.