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Mauricio Javier Guerrero Gallardo°¡  ±âŸġ¸é¼­ ºÎ¸¥ °ÍÀÓ.

 

 

 

 

º¹À½È¯È£¼Û(ºÎ¼Ó°¡)  Secuencia

 

    ¾È³»¹® : (Pueden proclamarla dos lectores: un hombre la primera parte y una mujer la parte de María Magdalena). Debe decirse hoy; en los dias de octava es optativa.
    ³»¿ë : (ºÎ¼Ó°¡¸¦ µÎ µ¶¼­ÀÚ°¡ ÇÒ ¼ö ÀÖ´Ù. ³²Àڴ ù° ºÎºÐÀ» ¿©ÀÚ´Â ¸¶¸®¾Æ ¸·´Þ·¹³ªÀÇ ³ª¸ÓÁö ºÎºÐÀ») ¿À´ÃÀº À̸¦ ÇØ¾ßÇϰí, ÆÈºÎ³»ÀÇ ³¯µé¿¡´Â ¼±ÅÃÀûÀÌ´Ù.


    Hombre :
    Cristianos,
    ofrezcamos al Cordero pascual nuestro sacrificio de alabanza.
    El Cordero ha redimido a las ovejas:
    Cristo, el inocente, reconcilió a los pecadores con el Padre.
    La muerte y la vida se enfrentaron en un duelo admirable:
    el Rey de la vida estuvo muerto, y abora vive.
    Dinos, María Magdalena, ¿qué viste en el camino?

    Mujer :
    He visto el sepulcro del Cristo viviente y la gloria del Señor resucitado.
    He visto a los Ángeles, testigos del milagro.
    he visto el sudario y las vestiduras.
    Ha resucitado Cristo, mi esperanza,
    y precederá a los discípulos en Galilea.
    Sabemos que Cristo resucitó realmente;
    Tú, Rey victorioso, ten piedad de nosotros.

Aclamación al Evangelio

    Aleluia. Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
    Celebremos, entonces, nuestra Pascua.
    Aleluia.

 

 

 

 

 

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